La tecnologÃa se llevó también la magia del momento…
Hace poco una compañera me devolvió a la ternura de antaño, de aquellos maravillosos años… Me comentó que cuando era una niña bien pequeña, estaba fascinada por unos dibujos animados fantásticos llamados “La aldea del arce”. Era tal el encanto de aquellos dibujos y la fascinación que sentÃa por ellos, que según me comentó, grababa los capÃtulos en vÃdeo y haciendo uso de la pausa de su vÃdeo, se ponÃa a calcar en un folio la temblorosa imagen que aparecÃa en la pantalla. Esto sin duda me enterneció, me imaginé en aquella misma escena, me recordó a como me gustaban también a mi esos dibujos, a la magia del momento, al recuerdo de una hazaña.
El caso es que hoy en dÃa, me preguntaba como serÃamos capaces de inmortalizar aquella imagen o de cómo serÃamos capaces de digitalizar aquel precioso momento… La respuesta primera que me vino a la cabeza serÃa ir a Google y buscar su imagen. El resultado es obvio y lo conocemos todos: obentendrÃa miles de resultados con dibujos, contenidos, fotografÃas, comentarios, opiniones, mp3s… Con este sencillo paso nos habrÃamos saltado grandes momentos de ilusión, horas de entusiasmo, momentos explicando nuestra hazaña, hasta un tierno orgullo por mostrar el resultado del “calco” a nuestros amiguitos. Y es que se pierden tantas y tantas cosas bellas de la vida… Claro que ahora las cosas se obtienen apenas sin esfuerzo, sin interés en conservarlo, sin investigación, sin ilusión…
La reflexión que me provoca todo esto es que nos está acercando a un objetivo muy gris. ¿De qué valdrá obtener las cosas tan rápido si ahora ya no tienen el valor que tenÃan antaño? ¿De qué servirá tener tantas cosas si es que se está perdiendo la exclusividad en sà de éstas?
Verdaderamente esto me hace dar un paso atrás. Aunque seguramente sólo será una sensación más y que de bien seguro acabaremos caminando todos hacia el mismo futuro gris. ¿Dónde quedan las cosas hermosas en este futuro? ¿Porqué la tecnologÃa se está llevando la vida, mi vida y la de todos? ¿Cómo es que no nos damos cuenta?
Creo que un futuro incierto y cercano será tan fácil tener acceso a todo que todo perderá importancia. Incluso tendrá menos importancia de lo que tienen ahora estas cosas. ¿Quién se sorprende hoy en dÃa en conseguir aquel dibujo o imagen anhelada? La sensación inmediata es el placer y satisfacción instantánea, pero nada más.
La satisfacción se consigue aunque es volátil. Conseguimos las cosas y de manera compulsiva, pero dejamos de lado la apasionante aventura del camino, de la consecución de unos pasos, de la superación de los inconvenientes de nuestro viaje.